Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Manuel Molano

Mi cerebro me engaña

Como si de un libro de autoayuda se tratase, ayer di mi primer paso hacia la luz y asumí que nunca podré estar seguro de que la realidad (mi realidad) existe, y no se reduce a una serie de impulsos eléctricos orquestados por un astuto ordenador.
Tuve que resignarme a que toda mi vida podría haber sido previamente programada por un gestor de bases de datos, el cual habría decidido que la tierra fuese redonda, que el sol saliese por el este, que los alemanes fuesen altos y rubios, que los chinos fuesen muchos y que los colibrís moviesen las alas muy rápido. Con un práctico programa  habría dotado a sus creaciones de una base lógica para que todas tuviesen un por qué. Quizás, en un ataque de originalidad, habría privado de una explicación razonable a algunas cosas, como los polvorones y el Atlético de Madrid, utilizando la sencilla herramienta ‘Random’ contenida en el paquete básico del programa…
Habría creado todo. Sería Dios. Y todo lo habría hecho (seguramente en menos de 7 días) basándose en factores tan importantes como el tiempo de computación y los recursos de red existentes.
Así que me resigné…
Pero volvamos atrás. Asumamos que estoy equivocado. El mundo exterior existe. Con su realidad física y sus reglas, algunas de las cuales creemos conocer mientras otras permanecen todavía un poco oscuras (y no me refiero sólo a las que explicarían el origen de los polvorones o el destino del Atlético de Madrid), pero todas ellas reales. Mi cerebro me serviría entonces para interactuar con el mundo, para comprenderlo sin a prioris, sin intervención de ningún webmaster. A través de él conozco el mundo como es. Punto…  ¿Cierto?
¿Podría, por fin, estar seguro de que mi cerebro no me engaña?
La respuesta corta es clara y tajante: puedes estar seguro de que tu cerebro te engaña continuamente. Nunca en lo esencial, porque si no, no estarías vivo, pero sí en pequeños detalles, nimiedades… Mira esta creación del neurocientífico japones Akiyoshi Kitaoka:
serpientes3
La imagen se mueve aunque todos sabemos que en realidad no se mueve, lo que sea que quiera decir eso . Y se mueve más cuanto más la exploramos con la mirada. Si fijamos la vista, las serpientes tienden a quedarse quietas. Pero, ¿por qué se mueven? ¿Por qué me está engañando mi cerebro?
Ver es extremadamente importante para nosotros los humanos. Somos animales fundamentalmente visuales y, por ello, no es extraño que dediquemos más del 50% de los recursos de nuestra corteza cerebral a realizar una tarea extraordinariamente compleja: crear, en tiempo real, una representación interna del mundo exterior que pueda ser utilizada por otras partes del cerebro para guiar nuestro comportamiento. La pregunta obvia es ¿cómo lo hacemos?, ¿cómo vemos? Esta cuestión ha intrigado a generaciones de neurocientíficos y ha producido, además de ingentes cantidades de publicaciones especializadas, 6 premios Nobel. Sin embargo, es una pregunta para la que seguimos sin encontrar una respuesta satisfactoria. La razón fundamental radica en el hecho de que Ver no consiste simplemente en una trasmisión pasiva de imágenes. Ver se parece más a un proceso de resolución de problemas. Y el problema a resolver por el cerebro no es trivial, como lo sería si fuese equivalente a reconstruir la imagen de un puzzle ordenando de forma correcta sus componentes individuales. Y no lo es por varias razones. Fundamentalmente, porque una escena visual refleja en nuestras retinas una imagen bidimensional y su reconstrucción en tres dimensiones plantea infinitas soluciones desde un punto de vista matemático, como sabe cualquier estudiante de diseño. Y, también, porque nuestro cerebro es un órgano bastante lento en relación con el ritmo al que se producen cambios en nuestro entorno y, para colmo, muy “caro” metabólicamente (aunque sólo representa el 2% de la masa corporal, consume el 20% de la energía necesaria para sustentar nuestro organismo).
En consecuencia, la mayor parte de la información que llega a nuestras retinas no puede ser procesada en tiempo real y ha de ser filtrada porque no tendríamos ni los recursos ni el tiempo necesario para analizarla toda. Nuestro cerebro funciona de una forma económica, empleando estrategias que nos permiten procesar información muy rápido y utilizando un número limitado de neuronas. Así, cuando exploramos una escena visual sólo extraemos una parte muy pequeña de la información disponible, la que subconscientemente consideramos más relevante, y realizamos una estimación de lo que estamos viendo en función de nuestra experiencia previa y nuestro conocimiento sobre las propiedades físicas de los objetos que nos rodean.
Podríamos pensar que lo que entendemos por percepción sensorial, no sólo la visual, es simplemente un proceso de evaluación de “hipótesis” en el que comparamos la información básica y poco elaborada que proviene de nuestros sentidos con nuestras complejas expectativas sobre el mundo. La idea de que nuestro cerebro cree hipótesis perceptuales, más allá de lo que es la pura información sensorial que recibe, es muy atractiva porque nos permite predecir cuáles son las consecuencias en el futuro inmediato de lo que estamos percibiendo. El ir siempre un poco más allá de la evidencia sensorial, el ver y, por qué no, el vivir utilizando el poder predictivo de las hipótesis que nuestro cerebro genera nos ha proporcionado inmensos beneficios en la lucha por la supervivencia. El coste, sin embargo, ha sido muy pequeño: una rica variedad de ilusiones que nos asombra, divierte y confunde; pero que, por encima de todo, constituyen una verdadera ventana a través de la cual podemos asomarnos a los mecanismos básicos de funcionamiento de nuestro cerebro.
Eso sí, deberíamos tener presente que, el (extraño) día en que decidir si se mueve o no la imagen de Akiyoshi Kitaoka sea cuestión de vida o muerte, todos moriremos irremediablemente.
Para no acabar con un mensaje tan apocalíptico, pongo otro ejemplo que de hecho puede sernos muy útil en momentos de aflicción:
Un estudio reciente reveló que si después de darnos un golpe en un dedo, digamos con un martillo, nos lo miramos con unos prismáticos puestos al revés (de forma que veamos el dedo más lejos de lo que realmente está), ¡¡el dedo nos duele menos!!
Sin pasar por alto el contenido didáctico de este estudio, me pregunto también cuál sería el estado anímico-mental del señor… el día que se le ocurrió tal experimento. La otra duda que me surge es acerca de cómo les explicaban a los sujetos experimentales lo que tenían que hacer:
“La idea es que usted ponga la mano en está mesa. Entonces nosotros le golpearemos repetidas veces alguno de los cinco dedos. Acto seguido usted tendrá que mirarse el dedo golpeado durante unos segundos. Posteriormente le daremos unos prismáticos para que vuelva a mirarse el dedo con ellos, pero puestos al revés”.

Luis M. Martínez Otero y Manuel Molano Mazón

.- Ilusiones. Cuando nuestro cerebro no acierta a reconocer la realidad física de un estímulo sensorial y construye en su lugar una representación mental “errónea” surgen las ilusiones sensoriales, como las serpientes en movimiento de Kitaoka, que serían un ejemplo clásico de ilusión visual. Las ilusiones no deben entenderse como una aberración sensorial, sino como una consecuencia inevitable de la estrategia que el cerebro emplea para comprender el mundo que nos rodea en tiempo real y, como tales, presentan un gran valor adaptativo.
.- El cerebro es lento. Toda la información que obtenemos del mundo a través de los sentidos es procesada de forma secuencial y en paralelo por grupos de neuronas que se encuentran localizados en partes distintas del cerebro, a veces separadas por grandes distancias. Este tipo de procesamiento requiere tiempo. Por ejemplo, en el caso del sentido de la vista, la información sobre una escena visual tarda entre veinte y cuarenta milésimas de segundo en alcanzar la primera área de la corteza cerebral en la que será procesada; se necesitan entre ciento veinticinco y doscientas milésimas de segundo para poder reconocer un objeto, como una cara, y mucho más para que la información visual sobre ese objeto pueda influir significativamente en nuestro comportamiento motor. Y todo ello, sin tener en cuenta el tiempo empleado en ejecutar los movimientos. Con estos retrasos se hace muy difícil imaginar cómo somos capaces de, por ejemplo, pilotar coches a alta velocidad, jugar al tenis o realizar la mayor parte de nuestras actividades cotidianas como simplemente cruzar la calle o caminar evitando obstáculos. El ejemplo del tenis es muy ilustrativo: con una cancha de aproximadamente veinticuatro metros de longitud y un jugador que lance la bola a unos doscientos kilómetros por hora, el contrincante al resto sólo dispondrá de unas cuatrocientas veintisiete milésimas de segundo para detectar la trayectoria de la bola, dirigir su cuerpo y la raqueta hacia ella y, finalmente, golpearla con la dirección adecuada para que alcance el campo contrario. ¿Cómo somos capaces de hacerlo?
.- El cerebro es muy caro. ¿Cuánto cuesta realmente mantener nuestro sistema nervioso central? Hagamos los cálculos. Nuestro cerebro está compuesto por aproximadamente diez billones (10 elevado a 12) de neuronas que se comunican por medio de potenciales de acción, impulsos eléctricos muy breves cuya combinación forma la base alfabética del código neuronal, el lenguaje que permite la transmisión de información en el cerebro. La producción de uno de esos potenciales de acción por una sola de los 1012 neuronas que poseemos consume veinticuatro mil millones (24 x 10 elevado a 9) de moléculas de ATP, la moneda energética de nuestro organismo. Si tenemos en cuenta que obtenemos treinta moléculas de ATP de cada molécula de glucosa que ingerimos en la dieta, necesitaríamos la astronómica cantidad de 800.000.000.000.000.000.000 (8 x 10 elevado a 20)! moléculas de glucosa para que todas las neuronas de nuestro cerebro pudieran producir un potencial de acción más o menos sincrónicamente.
Pero, ¿cuánto cuesta realmente cada molécula de glucosa? ¿Son 8 x 10 elevado a 20 moléculas muchas o pocas? 0,024 gr. de azúcar contienen exactamente 8 por 10 elevado a 20 moléculas de glucosa, y una cantidad similar de moléculas de fructosa. Como la fructosa tiene un rendimiento energético menor que la glucosa, podemos concluir que necesitamos entre 0,015 y 0,020 gramos de azúcar para que todas las neuronas de un cerebro como el nuestro emitan un potencial de acción en cada instante. Pero cada una de nuestras neuronas puede producir decenas o incluso cientos de estos potenciales de acción por segundo, así que la cantidad de azúcar necesaria sería en realidad de hasta 1,5 o 2 gramos por segundo, ¡y eso sin tener en cuenta que el gasto de energía asociado con producir potenciales de acción en el cerebro constituye tan sólo el 13% del total! Si hacemos los cálculos, veremos que, con una dieta equilibrada y una ingesta de calorías razonable, y saludable, no podemos permitirnos de ninguna manera que todas nuestras neuronas produzcan potenciales de acción simultáneamente.  Esto no quiere decir que utilicemos sólo el 10% de nuestro cerebro, en absoluto. No hay ninguna zona de nuestro sistema nervioso que permanezca inactiva, muy al contrario, lo utilizamos todo (al menos yo lo intento). Pero la propia organización funcional del cerebro hace que éste se utilice de la forma que es más eficaz metabólicamente; algo parecido a como utilizamos las distintas marchas de nuestro coche para aprovechar toda la potencia del motor.


escrito el 8 de abril de 2009 por en General

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26 Comentarios en Mi cerebro me engaña

  1. Lorena Docasar Vázquez 1º Bac C | 10-06-2009 a las 10:52 | Denunciar Comentario
    1

    El cerebro es, en mi opinión, el único medio que tenemos para ser felices y a la vez, nos puede hacer los seres mas a tormentados del mundo.
    Mi pregunta es ¿Don Quijote era feliz? sé que es un personaje de ficción, pero él en su locura de ver gigantes era feliz; de alguna manera.
    Nuestra realidad es nuestra y mientra seamos felices en ella, yo personalmente , no la cuestiono.
    Si nos pasan cosas malas que nos hacen sufrir, lo primero que pensamos ; “es una broma”, “estoy soñando”….
    ¿Nos refugiamos en el engaño cuando somos infelices?.
    Y si nos enfrentamos a nuestros problemas ¿asumimos que es realidad, o nos segumos refugiando en el engaño?, los problemas, aunque sean una fantasía, lo cierto es que nos hacen sufrir igual ¿no?.

  2. Eva Sarmiento González. 1º BAC-C | 10-06-2009 a las 10:55 | Denunciar Comentario
    2

    En mi opinión, aunque sea posible predecir lo que vamos a hacer siete segundos antes de que nosotros mismos seamos conscientes, eso no nos convierte en personas predecibles.

    Es cierto que lo hacemos sin darnos cuenta, pero nuestro cuerpo también lleva a cabo otras actividades sin que nosotros lo percibamos la mayor parte de las veces. Por ejemplo cuando respiramos;muchas veces respiramos sin haber tomado esa decisión o sin darnos cuenta (cuando dormimos). Al empezar a sudar, o cuando la sangre corre por nuestras venas tampoco lo apreciamos, sabemos que pasa, pero no somos conscientes.

    Posiblemente si el autor de este texto se hubiese guardado el tenedor en el bolsillo, sería porque habría tomado esa decisión antes de hacerlo, incluso antes de que el lo hubiera sabido. Pero ello no le convertiría en una persona predecible, solo razonable.

  3. Iria Mártinez López "1º Bac C" | 10-06-2009 a las 10:58 | Denunciar Comentario
    3

    ¿Por qué nuestro cerebro no nos muestra la realidad?

    “Ver no consiste simplemente en una transmisión pasiva de imágenes”

    Nuestro cerebro no nos muestra la realidad de forma global, nos ofrece múltiples soluciones que dependen de un proceso que nos obliga a extraer lo más relevante. La realidad es inconmensurable, por eso nos quedamos con una serie de detalles de esa realidad, influyendo la experiencia previa y personal de cada uno. Vamos un poco más allá de la evidencia sensorial, cogemos la información y la procesamos, luego la interpretamos valorando las consecuencias.

    El mundo es como un edificio con múltiples ventanas a las cuales nos asomamos para observar y participar. El cerebro nos muestra parte de ese mundo, de esa realidad. Pero toda la realidad es imposible, nos posibilita fragmentos y se nos asegura la supervivencia.

  4. Brais Fernández López | 10-06-2009 a las 11:01 | Denunciar Comentario
    4

    Desde mi punto de vista creo que vosotros, los científicos, deberíais responder a muchas de las preguntas que se hace la gente y nadie le encuentra sentido.
    Respecto a si nuestro cerebro nos engaña, yo no lo sé, pero da que pensar. Un claro ejemplo de esto es la excelente obra de la prosa castellana, “El Quijote”. ¿Como puede ver gigantes donde simplemente hay molinos? ¿Es eso posible? ¿Como se producen las ilusiones ópticas?
    Todas estas son preguntas a las que solo vosotros podéis encontar respuesta. Ahora tambien creo que la mayoria de las ilusiones ópticas se producen por la escasez de algún alimento o alguna substancia que ayuda al buen funcionamiento del cerebro.
    En conclusión, la mente humana es una máquina muy compleja que es muy dificil de inverstigar y se tardará mucho tiempo en saber absolutame todo sobre ella.

  5. Miguel Ángel 1ºBAC-C | 10-06-2009 a las 11:02 | Denunciar Comentario
    5

    Desde mi punto de vista estes estudios tiene razón al argumentar que el cerebro nos engaña, pero este engaño se produce en casos muy concretos, relacionados con figuras geométricas,etc. Aunque en general no nos engaña.

    Principalmente cuando dicen que somos fundamentalmente visuales, es decir, usamos la visión constantemente, no tiene porqué ser verdad. Por ejemplo, cuando vas de cámping y te acuestas debajo de un árbol y sientes a tu alrededor el aroma de las flores, el tacto de la hierba, el cantar de los pájaros… Pero,¿Porqué dicen que es tan importante la visión? Esencialmente porque necesitamos interectuar con nuestro alrededor y que mejor sentido que la vista.

    En conclusión, la vista es uno de los sentidos más importantes, pero en general necesitamos todos. Pero yo me pregunto después de leer todos estes estudios,¿Porqué Don Quijote de la Mancha creía ver gigantes y demás monstruos?

  6. Eva Sarmiento González. 1º BAC-C | 10-06-2009 a las 11:11 | Denunciar Comentario
    6

    En mi opinión, aunque a veces creamos que nuestro cerebro nos engaña no siempre es así. Es cierto que hay veces que vemos cosas moviéndose cuando en realidad están quietas, pero no siempre es culpa de nuestro cerebro.

    Existen otras muchas creaciones que al igual que la del doctor Akigoshi Kitaoka crearon en nuestro cerebro ilusiones o simplemenrte distorsionan la realidad. Pero, ¿sólo por eso podemos decir que nuestro cerebro nos engaña? Pongamos un ejemplo: una persona fumadora (habitual o esporádica) decide fumarse un cigarro porque está nerviosa y asegura que ese cigarrillo le tranquiliza. Pero hay estudios que demuestran lo contrario. Sí, es posible que nosotros nos sintamos más relajados, pero nuestro cuerpo sufre un estado de excitación. ¿Deberíamos suponer que nuestro cuerpo nos engaña?

    Aunque posiblemente no existe una razón lógica para explicar los actos de nuestro cerebro, no tenemos que suponer por ello que nos esté engañando. Podemos preguntárselo al Quijote, ¿por qué veía gigantes en vez de molinos?

  7. Alan Damián Rodríguez Martino | 12-06-2009 a las 11:18 | Denunciar Comentario
    7

    Estos “fallos” del cerebro son una cuestión muy apasionante, posiblemente porque son todavía una incógnita, por lo menos para el gran público.
    Muchas veces me he preguntado si lo que estoy viviendo es real o es simplemente un sueño, quizás producto de algún tipo de demencia. Personalmente creo que son cuestiones imposibles de resolver.
    Sin embargo este problema no me quita el sueño. Creo que deberíamos dejarnos de clasificar todo en real o irreal, es probable que en nuest5ra vida los dos campos se solapen.

  8. Alba López Valiña 1º BAC-B | 12-06-2009 a las 13:52 | Denunciar Comentario
    8

    Desde mi punto de vista, nuestro cerebro nos engaña pero sólo en algunas ocasiones.
    Si nos paramos a pensar en la creación del neurocientífico Akivoshi Kitaoka, podemos observar que en este caso, se trata de una imagen deformada pero, así mismo, no se trata de la vida real.
    En nuestro día a día, por lo general, la visión se presenta de forma real, es decir, no se deforma. Si fuera así, todas las acciones que desempeñamos las personas serían incorrectas, ya que no reconoceríamos los objetos que nos rodean o los confidiríamos con otros totalmente diferentes.
    En ocasiones, creemos ver cosas que no están ocurriendo realmente, u objetos que no son lo que parecen, pero deberíamos plantearnos la idea de que quizás no se deba solamente a un error de nuestro cerebro, sino también a un error de nuestro sentido de la vista, que no capta la información acertada.
    Podriamos observar un ejemplo en la literatura, en el que la realidad aparece totalmente deformada.
    Don Quijote de la Mancha, en su viaje, cree ver gigantes donde sólo existen molinos de viento. En la obra, Miguel de Cervantes, intenta expresar que el motivo de esta visión es la locura del protagonista.
    Por lo tanto, ¿es un engaño del cerebro el causante de esta visión?

  9. 9

    Yo también pienso que el cerebro engaña, porque está claro que una imagen fija impresa en un folio no se puede mover pero al mirarla parece que en algunos momentos sí que se esta moviendo.
    La idea de que este mundo que consideramos real sea creado por un simple programa de ordenador a mi me parece absurda porque si lo piensas, alguien tiene que hacer funcionar el programa y si nos guiamos por pensar esto, esa persona también podria ser creada por un progrma de ordenador…
    Lo que esta claro es que el cerebro engaña, sobre todo mediante el sentido de la vista porque a veces ves lo que no existe, como por ejemlo en los sueños, que es todo producto de nuestra imaginación.

  10. jose luis 1-b | 12-06-2009 a las 14:11 | Denunciar Comentario
    10

    Esta vez los autores del texto están en lo cierto,porque en la fotografía aparentemente se mueven las serpientes pero en la realidad esas supuestas serpientes son meros dibujos que por su colocación, forma y en la posición tan junata en las que se nos presentan nos parece que las serpientes están en contínuo movimiento hasta el punto de llegar a marearnos, esto es debido a que lo que recibimos con los ojos no siempre es lo que el cerebro interpreta correctamente y nos engaña,¿es posible engañarle nosotros a él? o ¿simplemente es algo que hacemos inconscientemente y no logramos controlarlo?

  11. Isabel Álvarez Núñez 1ºBAC-B | 12-06-2009 a las 14:13 | Denunciar Comentario
    11

    ¿Mi cerebro me engaña o no me engaña?yo pienso que si porque hay cosas que vemos que si no influyese mi cerebro no serian posibles por ejemplo cuando Don Quijote veía en las aspas de los molinos los brazos de un gigante.
    En conclusión,yo creo que si que nos engaña.¿Vosotros que pensais sobre lo que nos hace ver a veces nuestro cerebro?

  12. Leticia Martinez Pardo 1º Bach B | 12-06-2009 a las 14:14 | Denunciar Comentario
    12

    En mi opinión, nuestra mente si nos engaña, como se demuestra en el texto ” Mi mente me engaña” de L.M.Martínez Otero y M. Molano ya que contamos con numerosas ejemplificaciones.

    Por un lado tenemos ejemplos de obras literarias como es el caso de ” Don Quijote” que confunde molinos con gigantes.

    Por otro lado, en distintas épocas de la historia tenemos un claro ejemplo de como nuestra mente nos juega malas pasadas. Este es el caso de los espíritus visivos presentes el Barroco. En la teoría de los espíritus visivos que defendia que el amor se transmite a través de la vista, por eso el enamorado siempre ve a su amada de manera ensalzada.

    También están eses graciosos dibujos como el del neurocientífico japonés Akiyoshi Kitaoka, que demuestran como nuestra mente nos engaña, pero en este caso pasando un buen rato.

    En definitiva, la mente nos engaña, pero en parte es positivo, como demuestran los dibujos de Kitaoka que nos hacen pasar buenos ratos, pero ahora mi pregunta es: ¿como sería un mundo donde la mente no nos engañara ni nos jugara malas pasadas?.

  13. mmolano | 18-06-2009 a las 15:32 | Denunciar Comentario
    13

    Hola Lorena,
    Muchas gracias por tu comentario. El problema del Quijote es que lo que él percibía estaba muy lejos de la realidad, y muchas veces acababa estrellándose contra ella. Los “fallos” del cerebro de los que hablamos nunca son cruciales a la hora de afrontar el día a día. Y esto, obviamente, no es casualidad: si tuviésemos un fallo crucial, no habríamos llegado hasta aquí…
    Pero, como ya hemos dicho en el texto, piensa que el día en el que esos pequeños fallos sean cuestión de vida o muerte, estaremos en un serio aprieto…

  14. mmolano | 18-06-2009 a las 15:58 | Denunciar Comentario
    14

    Hola Iria,
    Muchas gracias por tu comentario. La verdad es que no nos queda mucho más que añadir, tienes toda la razón: la realidad es inconmensurable y por lo tanto tenemos que extraer lo más relevante y sacar la conclusión más plausible. El cerebro “adivina” lo que está pasando con la información que tiene… Y normalmente acierta.

  15. Lorena Docasar Vàzquez 1º BAC C | 20-06-2009 a las 1:37 | Denunciar Comentario
    15

    ¡Gracias por la repuesta!
    Pero aún tengo alguna pregunta.
    En el caso de que esos “fallos” de nuestro cerebro nos puedan ocasionar riesgos o peligros ¿Podríamos estar ablando de enfermedades mentaes?, supongo que si un dia me imagino que desde mi balcón muedo saltar a una piscina, indica que algo en mi cabeza no anda bien ¿no?.
    Gracias simplemente por leer mi comentario.
    Saludos.

  16. Lorena Docasar Vàzquez 1º BAC C | 20-06-2009 a las 1:39 | Denunciar Comentario
    16

    Siento las erratas pero mi teclado no funciona nada bien =)

  17. mmolano | 23-06-2009 a las 9:33 | Denunciar Comentario
    17

    Hola Brais,

    Gracias por tu comentario. En realidad, las ilusiones visuales no se deben a la falta de ningún alimento. Cualquier cerebro, por muy bueno que sea su estado, ve las serpientes de Kitaoka moviéndose. Porque la razón de este fenómeno se encuentra en la estructura del sistema visual, en cómo las neuronas y las conexiones entre ellas están organizadas. El hecho de que tú (y todo el mundo) veas ese movimiento inexistente, se debe a que tu cerebro decide que dicho movimiento es la opción más probable con la información de la que dispone.

  18. mmolano | 23-06-2009 a las 9:52 | Denunciar Comentario
    18

    Hola Miguel Ángel,

    Gracias por tu comentario. El hecho de que digamos que los seres humanos somos fundamentalmente visuales se debe a que gran parte del cerebro está dedicada a este sentido. Y esto es así porque, desde que apareció el primer homo sapiens en la tierra, la visión ha sido el sentido que más útil nos ha resultado.
    Pero es verdad que existen muchos animales que utilizan más otros sistemas sensoriales. Por ejemplo, las ratas y los ratones, dado que están acostumbrados a vivir de noche y por lo tanto sin luz, dedican mucho más espacio en su cerebro al sistema somatosensorial (que les permite explorar el mundo que les rodea con los bigotes) que el visual.

  19. mmolano | 23-06-2009 a las 10:05 | Denunciar Comentario
    19

    Hola Eva,

    Gracias por tu comentario. Yo creo que si tu cerebro te está diciendo que te estás relajando cuando no es así, te está engañando. Es posible que sea tu parte consciente la que se autoengañe diciendo: ‘voy a fumarme un cigarro que me relaja’ cuando sabes que, en realidad, no es así. O es posible que se trate de un engaño que tú no puedas controlar, como pasa con las obras de Kitaoka. Pero todo parte de tu cerebro, y en todos los casos lo que éste te está diciendo no es cierto.
    Y, aunque no podamos controlarlo o no entendamos muy bien por qué sucede, siempre existe una razón lógica para estos “fallos”. En el caso de las serpientes, el fallo se debe a la organización del sistema visual que está pensada para entender el mundo que nos rodea de la forma más rápida y eficiente posible. En el caso de los cigarrillos, podría tratarse solamente de una buena maniobra de marketing por parte de las compañías de tabaco que nos han hecho pensar que fumar relaja…

  20. mmolano | 23-06-2009 a las 10:15 | Denunciar Comentario
    20

    Hola Alan,

    Gracias por tu comentario. Me alegro de que estos fallos no te quiten el sueño. En realidad, no son demasiado importantes para el día a día. Sólo para pasar un rato entretenido…
    Pero piensa que, a la hora de estudiar el sistema visual, estas discrepancias entre la realidad y lo que nosotros percibimos son muy útiles, ya que nos dan una idea de cómo está estructurado el cerebro. Nos desvelan un poco los trucos que éste está utilizando para ver lo que le rodea…

  21. Jose Antonio Quirós Serna | 14-10-2009 a las 17:23 | Denunciar Comentario
    21

    Hola.
    Lo primero de todo, felicidades por el blog.

    En primer lugar, admito y me suscribo a la idea de que ambas posibilidades, la de que nuestra percepción es fruto del diseño de un webmaster “super total” y la de que la realidad, en realidad, existe, puedan ser ciertas.

    Sin embargo, asumir que nunca podremos tener certeza de que la “realidad” exista en detrimento del super hacker (o quizás al revés) … es como presentarte a un examen pensando que no vas a aprobar. A mí, como se me da tan mal hacer predicciones del futuro, prefiero no hacerlas.

    Aunque no poseo los conocimientos exactos, si las autoridades intelectuales dicen que nuestro cerebro nos engaña en nimiedades, yo les creo. No es que confíe ciegamente en ellos, es el empleo del método científico lo que me hace confiar.

    Además, me resulta impactante “la autonomía” de mi cerebro. Eso que siempre piensa uno que es “muy suyo” pueda ir un poco a su aire, apartando cierta información (por su alto coste metabólico o por que el “coche” sería tan lento que no podríamos llegar), … me impacta.

    La cuestión.
    Sería muy interesante saber si existe tal webmaster o no, pero lo que yo me pregunto también es por las neuronas o la parte del cerebro que hacen que nos cuestionemos si lo que hay ahí afuera es la realidad o el ingenio de un super informático.

    No sé si me explico. Cuando reflexionamos si nuestra percepción es una electricidad “impuesta” por un computador externo o si por el contrario es fruto de la energía que llega a nuestros receptores, ¿se sabe qué parte del cerebro o qué neuronas concretas están funcionando?

    ¿Está el webmaster dándonos una pequeña oportunidad para que sepamos de su existencia? ¿O es una cuestión evolutiva o extraña interconexión neuronal la que nos hace cuestionarnos la veracidad de lo que percibimos?

    Repito, felicidades por el blog.
    Un saludo.

    ” … genial aludir al Atlético de Madrid o a los polvorones como cuestiones sin porqué, en lugar del origen del universo, por ejemplo …”

  22. mmolano | 15-10-2009 a las 18:08 | Denunciar Comentario
    22

    Hola Jose Antonio,

    Lo que planteas es muy interesante: ¿En qué parte del cerebro se encuentran las neuronas culpables de que nos preguntemos por nosotros mismos? ¿y por qué están ahí? ¿Tienen alguna utilidad evolutiva? Dicho de otro modo, ¿por qué el preguntarnos por el por qué de nuestra existencia iba a darnos una ventaja a la hora de sobrevivir?
    Hay muchos grupos tratando de encontrar la parte del cerebro que se activa cuando, por ejemplo, tomamos decisiones, pensamos en nosotros mismos, nos enamoramos… todo eso eres tú y todo está relacionado con tu capacidad reflexiva. Nosotros hablamos de esto en algunos post:

    http://thegraymatters.aprenderapensar.net/2009/09/13/un-juego/
    http://thegraymatters.aprenderapensar.net/2009/05/26/a-mi-manera/

    Con respecto al webmaster del que hablas y aunque no crea en él y además crea que no importa si creo en él, ¿a qué te refieres con una oportunidad para que sepamos de su existencia? ¿qué tipo de pista podría dejarnos?

    Creo que nunca se habían hecho tantas preguntas al “responder” a una pregunta…

    Muchas gracias por tu comentario.

    un saludo

    thegraymatters

  23. Yo | 31-05-2010 a las 21:57 | Denunciar Comentario
    23

    Una forma curiosisisma de ver la imagen parada y demostrar que la realidad que vemos es una proyeccion holografica de nuestros pensamietnos, es la siguiente:

    alguien que use gafas, Estas con tus gafas mirano esta pantalla, bien. sin quitártelas del todo separalas un poquititito de los ojos, y muevela rapidamente de arirba abajo con la misma veloccida cuando te rascas un granito, veras que todo a tu alrededor se medio mueve también al tiempo de arriba a abajo, es imposible que el cerebro procese la imagen quieta, peor si está ahí realmente ¿por que se mueve al tiempo oque las gafas?, pero mas curioso es, que mientras haces esto y todo se mueve, la imagen de las ruedas en su totalidad, está totalmente estática y ahroa no se mueve, lo que se mueve es lo que hay alrededor de la pantalla…. Vivimos en una realidad interpretada por nuestro cverebro, hasta los colores son procesados porque no son más que frecuencias de onda de lo que hay ahí fuera de nuestro cuerpo que jamás sabremos ni veremos porque todo está filtrado a traves de nuestros únicos cinco sentidos….. un campo unificado, donde la materia como la conocemos, y dicen los fisicos, solo se hace materia cuando es observada, porque mietnras no lo observas ni lo miras solo existe como ondas de probabilidad…. la realidad que vivimos es holografica, proyectada por nuestro cerebro, segun nuestros pensamietnos y emociones. la vida no es más que una habitación de 10 puertas, que cada puertas que abras es una realidad elegida de todas las que exixsten simultaneamente, y cada peurta que abres, te da acceso a otra habitacion de 10 peurtas, y asi infinitamente, por eso cad auno tenemos una realiad, una peurta quehemos abierto, de un campo unificado de probabilidades, porque la realidad como la vemos, sólo existe en nuestro cerebro particular de conciencia de cada uno, pero para todos ahi fuera, es un campo unificado…. de ondas peor de que…. ondas filtradas a traves de nuestros sentidsso, que segun su freceuncia, se trasnforman, unas en luz, otras en color, otras en materia, pero todo viene de lo mismo… masa es igual a energia…. pone los pelos de punta cuando ves que todo tiene un sentido aplastante, para acabar entendieno ¿por qué?… qué hacemos aquí…. la ralidad es la que tu cerebro escoge, ¿a veces has tenido la senascion que se cumplen los pensamietnos?… claro… si estamos dicieno que ni lo que vemos es real, sino itnepretado…. (perdonand las faltas, pero por escribir desprisa y no entretenerme en corregir), jijiji

  24. Jorge | 08-03-2013 a las 6:53 | Denunciar Comentario
    24

    ¿Que cerebro?, ah!!!, ese que veo por los sentidos y que es una representacion mental. ¿Donde situas la frontera entre percepcion y realidad? en la piel? en el cerebro?. Osea que todo es puesto a duda menos el cuerpo o finalmente el cerebro?. Entonces mi cuerpo o mi cerebro son percepciones absolutamente verdaderas pero todo lo demas no. Sera que cuando nos miramos a nosotros mismos nos ponemos las gafas de ver la realidad y cuando miramos a otra cosa nos las quitamos.

    Si no se si hay fuera hay algo, tampoco se si hay fuera esta mi cuerpo, ni por supuesto se si existe realmente el cerebro. Toda la explicacion de como funciona el Cosmos puede ser perfectamente una explicacion relativa a la percepcion no a la realidad, incluido nosotros por supuesto y como no nuestro cerebro. ¿Como es el mundo no percibido, es decir el mundo posible nounomeno? no lo se, ¿como es mi ojo no percibido? no lo se, ¿como es mi cerebro no percibido? no lo se. Cuesta mucho aceptar que nada fisico realmente puede existir. Pero lo que me parece realmente absurdo es que alguien crea que todo lo externo es puesto a seria duda, o no existe, o no existe como lo percibimos y no dude del mismo cerebro, que no se dan cuenta que el cerebro es tambien algo externo? Cuando un cirujano abre una cabeza ¿que ve? ¿lo real? ve la representacion de un cerebro, no el CEREBRO. Como imaginan que es entonces la realidad? un mundo de cerebros de carne y sangre que imaginan una realidad interior en la que somos personas en un cosmos? o un mundo de cerebros carnales que interpretan una sopa cuantica de energias x y la transforman en un cosmos donde somos hombres?. Si tengo motivos para dudar de aquello que veo y percibo, dudo de todo, no puedo excluir a mi cerebro de la duda por muy dificil que sea aceptarlo. Y si dudo del cerebro todo desaparece, desaparece el tiempo y el espacio, desaparece los hombres, solo me quedo yo. Y entonces se que todo es ilusion.

  25. Patricia | 17-02-2014 a las 23:59 | Denunciar Comentario
    25

    Yo probe mirar con un ojo solo y las figuras no se mueven en absoluto, solo se mueven cuando miro con los 2 ojos

  26. mmolano | 13-03-2014 a las 13:15 | Denunciar Comentario
    26

    A mi se me mueven de todas las formas… Bueno, gracias por tu comentario.

    Por cierto, te pongo aquí la nueva página del blog:

    http://tgraym.wordpress.com/

    Esperamos leer tus comentarios pronto!

8 Enlaces externos en Mi cerebro me engaña

  1. » Los ejemplos | 23-06-2009 a las 16:11 | Denunciar Comentario
    1

    […] distintas velocidades, lo que se traduce en una ilusión de movimiento. Este es el mismo efecto que vimos en las serpientes del neurocientífico Akiyoshi Kitaoka, que lo descubrió 150 años más tarde… […]

  2. » ¡Atención! | 21-10-2009 a las 12:53 | Denunciar Comentario
    2

    […] de asignar nuestros limitados recursos cerebrales (de los que también hemos hablado anteriormente) a distintas tareas a lo largo del tiempo y/o el […]

  3. 3

    […] Pero además, el 76% se no se fió de su sistema visual al menos en una ocasión (y eso que nuestras entradas todavía no existían). Es necesario aclarar que todos respondían bien cuando estaban a solas con […]

  4. 4

    […] La buena noticia es que, el que seamos fundamentalmente ciegos a una gran parte de los cambios que se producen a nuestro alrededor es evolutivamente muy ventajoso, ya que la mayoría de ellos son “irrelevantes” para nuestra supervivencia. No importa en absoluto que no los procesemos; todo lo contrario, el no hacerlo nos permite optimizar nuestros escasos recursos cerebrales. […]

  5. 5

    […] De hecho, es vital que lo sea. Por ejemplo, ya hemos comentado en numerosas ocasiones que ver no consiste en una mera transmisión de imágenes. El acto de interpretar visualmente el mundo es algo mucho más complejo y requiere de […]

  6. » mentira número 3 | 15-04-2010 a las 10:04 | Denunciar Comentario
    6

    […] segundo hecho en el que se sustenta la teoría ya fue tratado en este blog hace más de un año. La cosa es que si tomásemos una imagen de su actividad, nos daríamos cuenta de que muchas partes […]

  7. 7

    […] visuales. Dicha relación se deriva del hecho de que nuestro cerebro está continuamente interpretando y reconstruyendo la realidad. El problema es que tanto con los cuadros impresionistas como con las ilusiones […]

  8. » la magia del ipod | 09-09-2011 a las 8:35 | Denunciar Comentario
    8

    […] engaño: la guerra es engaño, el amor es engaño, nos engañamos unos a otros, a nosotros mismo, nuestro cerebro nos engaña y sobretodo, el arte es engaño. Porque como dijo Picasso (y nosotros hemos recordado alguna vez) […]

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