Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Manuel Molano

pintar el aire

“Quiero lo inalcanzable. Otros artistas pintan un puente, una casa, un barco, y eso es el fin. Están acabados. Yo quiero pintar el aire que rodea el puente, la casa, el barco, la belleza del aire en el que estos objetos están inmersos, y eso es prácticamente imposible”.

Esta frase la escribió Claude Monet, y creo que no existe mejor resumen para la entrada de hoy. Como prometí, hablaremos de Velázquez, de los jardines Zen, de Monet… y del aire…
Velázquez, entre otras muchas virtudes, poseía una capacidad innata para definir el espacio de la escena visual de sus cuadros. Pocos como él han sabido utilizar de forma tan eficaz la perspectiva aérea, que combina la perspectiva lineal con la perspectiva de color y la difuminación de los bordes de los objetos con la distancia, o perspectiva menguante, introducidas ambas por da Vinci. Las Meninas es un claro ejemplo de este tipo de perspectiva que, sin embargo, no abandona los postulados más ortodoxos de ordenación espacial.
pajares de Monet
La heterodoxia en la composición comienza, nuevamente, con los trabajos de los primeros impresionistas (otra vez). Monet, por ejemplo, quería capturar la influencia de la luz en nuestra percepción de una escena. Solía pintar sistemáticamente los mismos objetos bajo diferentes condiciones de iluminación. En una de sus series más famosas plasma los pajares que había detrás de su casa (y los que pongo aquí arriba). Como la luz del día cambiaba más rápido de lo que él podía pintar, trabajaba simultáneamente en varios lienzos hasta completar un total de 25. Todos y cada uno de sus familiares tenían en el salón un cuadro de los dichosos pajares.
Pero esta obsesión por capturar la estructura de la escena por representar lo intangible, el aire, el espacio entre los objetos más que los objetos en sí, no es exclusivo de Monet, ni de los impresionistas, ni siquiera del arte occidental. En japonés incluso existe una palabra, kagay, para representar ese espacio, ese ente etéreo que da consistencia a una escena visual. En el año 2002, Gert Van Tonder y sus colegas de la Universidad de Kyoto publicaron un artículo en el que describían la estructura visual de un jardín japonés que se encuentra en el Templo Ryoanji en Kyoto y que fue creado alrededor del siglo XV. Este jardín, como muchos otros similares, sorprende por su apariencia abstracta, y la disposición dispersa y casi aleatoria de rocas y musgo en un rectángulo relleno de gravilla. Estos autores, aplicando un modelo básico de análisis inspirado en el funcionamiento de las vías de procesamiento visual en el cerebro, encontraron que el “espacio” aparentemente vacío del jardín, está en realidad estructurado de forma implícita y presenta una simetría casi perfecta que se alinea críticamente, al milímetro, con la arquitectura básica del templo que tiene al lado. Este diseño es invisible de forma consciente para el espectador, sin embargo, proporciona al jardín un atractivo visual inexplicable pero muy poderoso.
Hoy sabemos que el cerebro prefiere estímulos simétricos a estímulos asimétricos; los primeros siempre nos parecen más bellos, más atractivos. La mayor parte de los estudios se han realizado utilizando caras como estímulo test. Por ejemplo, a la hora de elegir la cara más atractiva entre un grupo de fotos que se nos presentan secuencialmente, nos quedaremos, en la mayoría de los casos, con la que muestre mayor simetría bilateral. Los científicos solemos explicar este fenómeno diciendo que las personas con mayor simetría son también más saludables, por lo que tienen una ventaja evolutiva. En el caso del jardín japonés esta explicación no sirve. En realidad, lo que este jardín nos enseña es que el cerebro procesa mejor los estímulos visuales simétricos que los asimétricos, tiene preferencia por ellos, tanto en la vía ventral, donde se procesan las caras, como en la vía dorsal , donde se procesa la estructura global de la escena (ya hablamos de estas dos vías en una entrada anterior). Lo sorprendente es darse cuenta de que el autor del jardín, un individuo que vivió hace unos quinientos años, ya lo sabía. Ya había aprendido intuitivamente a utilizar esta propiedad básica del funcionamiento del cerebro para dotar de mayor belleza subjetiva a sus composiciones. Es también interesante pensar lo cerca que Claude Monet se quedó de descubrirlo él mismo. En los últimos años de su vida, y ya aquejado de múltiples problemas físicos, se embarcó en su último proyecto, la representación de un jardín con un estanque de nenúfares y un puente japonés. Uno se pregunta qué habría pasado si hubiese conocido el jardín del Templo Ryoanji en Kyoto.

Luis M. Martínez Otero y Manuel Molano Mazón



escrito el 20 de Octubre de 2009 por en General

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2 Comentarios en pintar el aire

  1. iris | 12-12-2009 a las 2:39 | Denunciar Comentario
    1

    simplemente me encantó no se puede explicar con palabraslo q se siente en el alma,yo me siento asi al leer esto.

  2. Helios | 19-12-2009 a las 19:27 | Denunciar Comentario
    2

    Sobre pintar el aire, entiendo por experiencia personal que se trata de pintar o mejor dicho plasmar el aura etére a de las cosas tanto objetos como personas. Es mi facultad, percibo con mayor o menor nitidez por videncia ese “aire” sin embargo no se pintarlo al no poseer esas cualidades. Los pintores algunosya pintaban esa parte etérea, el halo que rodea mayormente a los Santos ya nos marca ese algo diferente y que se encuentra mas alla de nuestros sentidos físicos, es una capacidad o sensibilidad mayor simplemente, desarollada en algunas personas, cada vez somos mas por eso, y si se da esa circunstancia de que es un pintor, me imagino que tratará de plasmar ese otro algo o halo o aire que percibe por su sensibilidad personal.

    En suma el aire etéreo está ahí, esperando a que lo captemos con nuestro digamos tercer ojo . Demostrémosnos a nosotros mismos si somos capaces de captar con esa sensibilidad especial ese otro toque mas especial del artista, médico, sanador o curandero o chamán, o simple ama de casa que capta en su marido o hijo o amante el dolor o el amor que en ellos se encuentra.

    Como entendida en la materia del aura os doy esta simple explicacion de que si hay una realidad tras este halo, aire o visualización especial, si posees este don, desarróllao te dará mucha información, de todo tipo.

    Gracias por leerme.

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