Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Manuel Molano

Crónica de una vuelta anunciada I

Ya volví de vacaciones. Como todos, supongo. Pero para mi no fue un retorno normal. Y no lo fue porque, por algún motivo extraño, llegué a mi trabajo con la secreta esperanza de que mis cosas hubiesen avanzado en mi ausencia, de que por fin podría dar por zanjados mis antiguos proyectos y empezar unos nuevos, mucho más estimulantes. Yo no era consciente de ello, pero pronto me descubrí desilusionado al encontrarme con las mismas tareas inacabadas que dejé sin acabar antes de irme. ¡¿Es que el tiempo no había pasado en mi laboratorio?! ¡¡Todo lo que quedaba por hacer antes de irme estaba sin hacer!! Pensé en quejarme a mi jefe, pero enseguida deseché la idea cohibido por el temor a que le pusiese un nombre científico a mi problema mental, ¡o peor! escribiese una entrada sobre mi.
Así aprendí una gran lección de la vida: las cosas que no acabas tú, no se acaban solas. Cómo he llegado a los 28 años de edad y a la mitad de un doctorado pasando por alto este pequeño axioma es algo que no acabo de entender. Pero, si os acordáis, hay tantas cosas que no entendemos/sabemos, que no voy a dedicarle demasiado tiempo a este insignificante detalle de mi existencia.

Así que nada estaba acabado y, por lo tanto (y esto os incumbe a vosotros), no sabemos nada de lo que asegurábamos no saber antes de las vacaciones. Es más, se me habían ocurrido nuevas preguntas mientras, sentado frente al mar con un mojito en la mano, fingía no trabajar.
La primera pregunta es sencilla, pero tiene su aquel. Para introducirla, explicaré un buen truco con el que responder a cuestiones biológicas, un truco que últimamente intento aplicar a todo lo que veo.
Se trata de la selectividad natural de Darwin, es decir, la idea de que los seres más adaptados sobreviven y los menos adaptados, generalmente, desaparecen. Aplicando esta sencilla regla (unida a la continua aparición de nuevas especies gracias a las mutaciones) durante muchos millones de años, nos encontramos con que las especies que todavía existen, están perfectamente diseñadas. No les falta nada y no les sobra nada. Esto es así porque, normalmente, las cosas que le faltaban (o le sobraban) a una especie del pasado remoto, aparecieron (o desaparecieron) en alguna subespecie suya que se convirtió por tanto en una mejor versión, una más adaptada que fue la que sobrevivió cuando llegaron las vacas flacas. Aunque no siempre pasa esto, podemos suponer que sí (así todo es más fácil), y por lo tanto, podemos zanjar muchas conversaciones de la siguiente forma:
¿Por qué el animal X tiene la cualidad Y?                                       Porque le es útil para …
Así de sencillo, pero muy contundente en ciencia: si descubres una cualidad X en una especie Y, una de las mejores maneras de apoyar tu descubrimiento es explicar para qué puede serle útil la cualidad X a la especie Y.
Por si no ha quedado del todo claro, pondré un ejemplo: hace poco estuve en el Museo Oceanográfico de Valencia (está muy bien). Entre todos los peces y no-peces que vi, me llamo mucho la atención el pez sierra o tiburón sierra (el de aquí a la derecha). ¿Por qué? Porque, para ser sincero, me pareció un animal bastante irreal. Es un tiburón al que parece que le hayan pegado una sierra al morro, ¡parece una invención de Disney! Creo que, si fuese cierto ese rumor que corre por ahí que dice que existe un creador de todo lo que vemos, yo le diría que trabajase un poco más en esta especie, que no le está haciendo ningún favor a nadie mostrando semejante invención.
¡Pero resultó que la sierra es útil! Lo busqué en google y en el primer link que me propuso, encontré las sabias palabras del discovery channel:
Esta curiosa adaptación es efectiva, ya que estos tiburones lo usan para remover el fondo pantanoso o arenoso mientras buscan a su presa, a la cual aturden con bruscos movimientos de su sierra.
¡La sierra es vital para el tiburón sierra!
Así que muchas veces funciona la fórmula Darwin. Otras veces no…

Luis M. Martínez Otero y Manuel Molano Mazón



escrito el 1 de Septiembre de 2010 por en General

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1 Comentario en Crónica de una vuelta anunciada I

  1. Eleonora | 01-09-2010 a las 21:51 | Denunciar Comentario
    1

    Esta es Evolución!!!!
    Algo interesante es buscar evidencias de esta “adaptación” en los organismos y en los MICRO-organismos de hoy… ademas porque lo que miramos hoy solo es un instante en la historia que sigue evolucionando continuamente!!!
    Así que se descubre que los hombres tenían cola, de donde vienen los dientes del juicio, o que compartimos con otros primates la imposibilidad de producir vitamina C!!!!!
    A ver que inventa mañana Walt Disney…

    http://www.talkorigins.org/faqs/comdesc/section2.html

    Ciaoooooo!!!!!

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