Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Manuel Molano

fusión!

Como ahora se lleva lo del mestizaje en el mundo de la cultura y el espectáculo, y se mezcla el flamenco con el rock, el jazz con el hip hop, el cine con el comic, las noticias se confunden con artículos de opinión y los toreros bailan en la televisión, nosotros hemos decidido juntar dos conceptos de los que hemos estado hablando en las últimas entradas: nuestra fórmula universal de Darwin y las cosas que no sabemos. Porque hay cosas para las que ni siquiera Darwin puede darnos una explicación.
Empiezo. Una teoría muy extendida en neurociencia acerca de cómo está construido nuestro sistema nervioso es la de la Minimización de Cable: todo se distribuye de tal forma que las áreas, los núcleos y las neuronas que van a conectar entre sí se sitúan lo más cerca posible las unas de las otras. Así no se gasta demasiado material en comunicaciones. Por eso la inmensa mayoría de las neuronas que conforman el sistema nervioso se agrupan en un único órgano, el cerebro; y por eso también, por ejemplo, el tálamo, por el que tiene que pasar toda la información que llega de los sentidos y gran parte de la que pasa de un área cortical a otra, se encuentra justo en el centro de dicho órgano.

Parece que la teoría funciona. Y mucho más si pensamos en que la cualidad que propone es obviamente útil para la especie: la cercanía entre zonas conectadas entre sí no sólo permite ahorrar en material, sino que también optimiza la velocidad del sistema.
El día que supe de esta teoría y de sus confirmaciones pensé: “Pero la corteza visual primaria está en la región occipital de cerebro (la parte de atrás), lo más lejos que puede estar (dentro del cerebro) de los ojos”. Al contarle mis objeciones a mi jefe, él sonrió y me miró con gesto misterioso… “Pero, como ya sabes, todo tiene que pasar por el tálamo, incluida la información que llega de las retinas. Por lo tanto, una vez en el centro del cerebro, la región occipital queda tan lejos o tan cerca como cualquier otra”. Vale.
Pero no contento con esto, yo seguí pensando. Y pensé en la organización del sistema visual y en que, en él, la mayoría de las fibras que salen de la retina cruzan en el quiasma óptico para llegar al hemisferio opuesto al del ojo del que salieron. Es decir, esas fibras, en vez de ir directamente al hemisferio en el que se encuentran y recorrer así el mínimo espacio posible, cambian de hemisferio en el quiasma óptico, lo cual contradice la Teoría de Minimización de Cable. “¿Por qué?” quise saber. Y mi jefe, quizás preguntándose una vez más por qué no contrataría él a un biólogo, se armó de paciencia y me contestó con un dibujo, uno que hizo Santiago Ramón y Cajal a principios del siglo XX. Este de aquí:

Con él, el premio Nobel español había contestado a mi pregunta hace más de 100 años. La clave está en que en la retina, como veis, las imágenes aparecen invertidas, lo que llega desde la parte izquierda se proyecta en la zona derecha y viceversa. Por lo tanto, para preservar la continuidad de la imagen (de la flecha) las fibras procedentes de las regiones nasales de la retina cruzan y las más laterales no…
Soy consciente de que mi explicación no ha sido extraordinaria, pero también de que una imagen vale más que mil palabras. En el dibujo está la verdad. Y si no, preguntad, es lo que hago yo. De hecho todavía me quedaban más preguntas sobre la Teoría de Minimización de Cable. Pero eso quedará para otra entrada.

Luis M. Martínez Otero y Manuel Molano Mazón



escrito el 6 de Septiembre de 2010 por en General

etiquetas: ,


Escribe un comentario

Recuerda que:
  • Las opiniones aquí expresadas serán responsabilidad tuya, y en ningún caso de Aprender a Pensar
  • No se admitirán comentarios que vulneren lo establecido por las leyes y por las Normas de uso de este sitio
  • Aprender a Pensar se reserva el derecho de eliminar los comentarios que considere inadecuados
Los datos serán tratados de acuerdo con lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, y demás legislación aplicable. Consultar nuestra Política de Privacidad
Aprender a Pensar